La cola

Terminanste siendo una cola en mi muñeca, después de un tiempo dificilmente me sujetabas el cabello, por eso te seguí sujetando a mi muñeca. El agua, el calor y el uso te secaron, dejando tu figura poco flexible. Te vas extendiendo con el tiempo, cada tanto te ajusto a mi para que no caigas, son nudos los que nos unen, a veces sujetas otras prendas, las dejas inmóviles pero nunca es permanente. Ahora ya ni me adornas y ya no me eres útil, ahora voy a botarte.
8/10/2010