Estamos juntos en la oscuridad, pero no cerca, descalzos pisamos el suelo helado, solo tenemos una fina venda en los ojos, seguimos caminando, de forma tosca movemos nuestras extremidades, tratamos de hubicarnos.
Yo grito tu nombre, gritas el mio, no nos escuchamos.
Seguimos buscándonos aunque no sepamos para que, ni que haremos cuando nos encontremos, pero queremos seguir buscando.
La oscuridad, producto de cada uno, el frió, lejanía.
Tu puedes iluminarme, pero no se como, igual la venda no me permitiría ver tu rostro, tu voz podría guiarme pero no se que obstáculos en el camino encontraría.
Todavía no te escucho, sigue la oscuridad y piedras en el camino, cada ruido que emito con ecos infinitos, ya no se si me llamas ya no se si me escuchas, ya ahora no te encuentro.
25/3/2009