Te busco

Me siento a escribir
y nada trémulo nace de mí
Como sabueso huelo los poemas
incompletos y viejos:
llenos de teleraña
corroidos por el viento
llenos de musgo
sucios y descubiertos

Busco una escoba
una lija
pintura que pinta
y no logro nada

Entonces no se que busco....

No se que desenvuelvo
y vuelvo a mí
a este gran saco
depósito de emociones del tiempo
para hablar algo ya hablado
para hundirme en algo ya escrito
y repetir lo pensado como nuevo
para eludir lo que no comprendo

Entonces no se que busco....

Entonces te busco a ti

El fruto del Ego

En nuestro campo Elíseo
de corazones desnudos
El gran árbol con sus escamas
su lengua bífida penetrante

Tupido jardín de ignorancia
con lagunas de conocimiento
Exploradores del ser
buscamos el camino de regreso

Cae la manzana
en la loma del desasosiego
Hacia ti rueda
y sin que la hayas tocado
te observa el mundo entero
Todas las miradas aglomeradas
en avalancha intocable:
él no conversa
él solo se adueña de tu cuerpo

Me ofreces el fruto
antítesis de discordia
muerdo tu ofrenda
egoísta me enamoro
como de nada me he enamorado
y corrompido te despojo
de tu inocencia
como tú corrompida me despojas
de la mía

Ambos luchamos
por lo que carecemos:
"la atención, el fruto
de este jardín vacío"

Luchamos a cualquier costo
luchamos al precio del Ego

Juego de las sillas

I

En el fondo un latido melodioso
y otra silla vacía
para éste gran salón de fiesta

Juego solitario
y al paso del tiempo
más sillas han de llegar
a ocupar un lugar

cada día que pasa
a la espera que la música se detenga
a ver quien a mi lado se seinta

Ahora pensando en jugar
ignorando el paso del tiempo
haciendo más espacio
al vacío que llevo dentro

II

En este juego de sillas
a mi lado te sentaste
Me hablaste de él:
de sus honores
de sus corazones
su ingenuidad insasiable y noble

Todo esto me enseñaste

Y ahora que paró la música
y no tienes donde sentarte
me pides que me despida
que es hora de enterrarte