De fondo oscuro,
infinitamente limitado
al lugar que habito
De celdas alzadas
por manos
de pies
de piso
sujetos al retorno cíclico
y acíclico del recuerdo.
Unidas por los invisibles,
merodeadores entusiastas
de la intranquilidad,
vestidos de todos los miedos,
que mudan como piel sus prendas
para usarlas nuevamente.
Confinado huyo
de la intemperie,
aunque nunca me libero,
tampoco me levanto del suelo,
y mi poco brillo pesimista
ni ilumina el encierro.
¿Ésta pálida vela
por cuanto tiempo más
alumbrará?
Hoguera fue
y ahora que la ceniza,
guarde la tibieza
del templo,
del castillo,
de la casa,
de la cama,
de la almohada,
de tus labios,
cuando se juntaron
con mis ojos
y mis ojos con tu frente
y tu frente con mis labios
El bello sigue brotando
en cada poro que fue tuyo
impulsados por tu alusión
Espero la nueva llamarada,
combustionada por esta barba,
arrastrada desde el poro,
para olvidar la tibieza,
olvidar el recuerdo,
sacar tus cenizas de esta celda
y sujetarme nuevamente
a este encierro
Embarcadero II
Ya pasado el año
De tanto vacío
me llené de poesía,
de tanto silencio
escuché el mío,
de tanto desertar y disentir
en fracasos rotundos,
me dejé esconder
bajo una piedra
de sombra oblicua a la mía,
para engañar sus ojos
y pasar desapercibido
Fugitivo a la aceptación,
vuelvo al mismo punto
de ser fugitivo
a otra razón,
en el embarcadero de sardinas voladoras
en su olor fétido y fatídico
De tanto vacío
me llené de poesía,
de tanto silencio
escuché el mío,
de tanto desertar y disentir
en fracasos rotundos,
me dejé esconder
bajo una piedra
de sombra oblicua a la mía,
para engañar sus ojos
y pasar desapercibido
Fugitivo a la aceptación,
vuelvo al mismo punto
de ser fugitivo
a otra razón,
en el embarcadero de sardinas voladoras
en su olor fétido y fatídico
Sentido de la vida
No lo sé
al igual que ellos,
unidos por una misma línea,
en el infinito, un punto.
La ausencia, no responde.
Y al seguir el camino,
dejé de angustiarme
por ser más común que una naranja,
dejé a un lado la pregunta
y me acerque más a la respuesta
al igual que ellos,
unidos por una misma línea,
en el infinito, un punto.
La ausencia, no responde.
Y al seguir el camino,
dejé de angustiarme
por ser más común que una naranja,
dejé a un lado la pregunta
y me acerque más a la respuesta
Cielo vainilla
Atrapado en el eterno cielo
de matices incomprensibles
derivado del comienzo de un sueño
de estado despierto
a ojos cerrados
a escapar soñando del sueño
a manos que cambian colores ocres
cuando esté preparado
Cuando esté preparado
abriré los ojos
de otro sueño
de reencuentro
donde seamos gatos
de matices incomprensibles
derivado del comienzo de un sueño
de estado despierto
a ojos cerrados
a escapar soñando del sueño
a manos que cambian colores ocres
cuando esté preparado
Cuando esté preparado
abriré los ojos
de otro sueño
de reencuentro
donde seamos gatos
Soplad
Vientos del exilio, del ocaso, del norte y del sur:
Soplad!
Si soplas, viento del exilio
aunque no te entienda
házme olvidarla
Si soplas, viento del ocaso
aunque arropes al sol y lo arrulles
házme tenerla
Si soplan, vientos del sur y del norte
Cuando los huela y huelan a polvo de vejez
háganme aspirarla
que su esencia sea la mía
que me arrope con su piel de aroma
y que a los cuatro desaparezca
Y si no van a soplar
entonces de ustedes
no quiero nada
Soplad!
Si soplas, viento del exilio
aunque no te entienda
házme olvidarla
Si soplas, viento del ocaso
aunque arropes al sol y lo arrulles
házme tenerla
Si soplan, vientos del sur y del norte
Cuando los huela y huelan a polvo de vejez
háganme aspirarla
que su esencia sea la mía
que me arrope con su piel de aroma
y que a los cuatro desaparezca
Y si no van a soplar
entonces de ustedes
no quiero nada
Hora final
Quien marca la campanada del último instante
en que todo se acaba
ha de tener alas de zamuro
en que todo se acaba
ha de tener alas de zamuro
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