I
En el fondo un latido melodioso
y otra silla vacía
para éste gran salón de fiesta
Juego solitario
y al paso del tiempo
más sillas han de llegar
a ocupar un lugar
cada día que pasa
a la espera que la música se detenga
a ver quien a mi lado se seinta
Ahora pensando en jugar
ignorando el paso del tiempo
haciendo más espacio
al vacío que llevo dentro
II
En este juego de sillas
a mi lado te sentaste
Me hablaste de él:
de sus honores
de sus corazones
su ingenuidad insasiable y noble
Todo esto me enseñaste
Y ahora que paró la música
y no tienes donde sentarte
me pides que me despida
que es hora de enterrarte