¿No te diste cuenta?

Versión poema:

Me di cuenta,
que llenabas de fábulas nuestras pláticas
para que,
tu siendo el dolor,
te refrescaras con mi presencia

¿No te diste cuenta?

Yo siendo el mil máscaras,
la de la sonrisa prestada,
corazón falto,
huyendo de tu presencia:
pálida, deprimida, agotada

¿¡QUE!? ¿no te diste cuenta?

Yo si me di cuenta,
tú, corazón alegre,
mis esfuerzos refrescados en tu sonrisa,
postrada de lado a lado,
que en tu gran cara no entraba.


¿No te diste cuenta que también te necesitaba?



Versión texto:

Me di cuenta que me mentías para que te visitara, imagínate lo que te importaba, tomabas cualquier excusa para aliviar tus penas con mi presencia, ¿acaso no te diste cuenta de las máscaras que usaba? ¿que mi sonrisa era prestada? ¿que a diferencia de ti, mi corazón no reía, que huía de tu presencia, de tu imagen externa deprimida, pálida y agotada? ¿qué? ¿no te diste cuenta?.
Yo si me di cuenta como tu corazón si reía, como te alegrabas, como cada esfuerzo que yo hacia, tu lo refrescabas con una gran sonrisa, postrada de lado a lado, que para tu gran cara ni alcanzaba. ¿No te diste cuenta?.
Ahora cazo tristezas para sembrar sonrisas y en ellas busco refrescar mi alma, que con una sola tuya me bastaba, por más que busque ninguna se iguala.

¿No te diste cuenta como también te necesitaba?